Los investigadores son conscientes de que la última batalla contra la obesidad se librará a nivel celular, que es donde actúan los factores biológicos que regulan nuestro apetito y la digestión de las calorías. Ahora bien, para aspirar a la victoria de los científicos tendrán que responder de entrada a estas ocho incógnitas de nuestra biología. Según el doctor Xavier Pi-Sunyer, del Centro de Investigación de la Obesidad en el St. Luke´s- Roossevelt Hospital de Nueva Cork.

1 Papel de los “depósitos extraños”. Los científicos saben muy poco sobre la acumulación de grasa en sitios aberrantes, como el músculo esquelético, el hígado y el páncreas.
2 Acción de las células grasas. Está demostrado que los adipositos o células grasas actúan como una glándula, liberando productos que pueden tener un gran impacto en el peso y en las enfermedades asociadas a la obesidad. Adicionalmente, se sabe ahora que todos los depósitos secretan distintos tipos de productos. Resulta necesario investigar esas acumulaciones y determinar su implicación en el control del peso.
3 La dieta correcta. Es necesario llevar a cabo más estudios sobre las diferentes dietas y sus beneficios y desventajas para la salud. ¿Qué se puede decir de las dietas ricas en grasa versus las ricas en proteínas o las ricas en hidratos de carbono?
4 Circulación de la grasa. Los investigadores deben obtener más información sobre las grasas que circulan por el cuerpo, concretamente los ácidos grasos, y acerca de cómo interactúan con la gestión del combustible celular.
5 Impacto de los genes en el comportamiento. La actividad física es una conducta y los científicos saben muy poco acerca de los genes que hacen que algunas personas tengan más interés o necesidad de hacer ejercicio físico.
6 Influencia de la genética en la ingesta y el gasto energético. La detención de los genes implicados en el control del apetito y su influencia en el consumo de calorías facilitará la identificación de los péptidos y otras moléculas involucradas en estos procesos, así como la selección de opciones contra las cuales dirigir los fármacos.
7 Los posibles riesgos de adelgazar. Los nutriólogos tienen pocos datos sobres los beneficios, pero aún menos de los riesgos que conlleva la perdida de peso una vez que ha sobrevenido la obesidad.
8 Implicación de la inflamación. El organismo de las personas obesas responde con mayor ímpetu a estímulos inflamatorios. La ciencia debe esforzarse en al identificación de estas señales y en el estudio de cómo intervienen en la aparición de la obesidad.
“La relación entre la delgadez, la obesidad y los hábitos está llena de enigmas. Algunos pacientes son sometidos a estudios clínicos y ejercicio físico en busca de respuestas.”